Normalmente, los surfers intentan evitar cualquier tipo de viento a toda costa. Pero los 11 años, hace ya más de 30, Robby Naish lo vio como una oportunidad de diversificar su pasión por el surf. Hijo de un surfer competitivo y diseñador de tablas de La Jolla (California), el joven Robby se mudó a Kailua, en la costa de Oahu (Hawaii), y rápidamente se convirtió en una de las principales figuras en el incipiente mundo del windsurfing. Combinando la inclinación de su padre por el diseño, sus habilidades atléticas y su pasión por las olas, Robby empezó a ganar títulos mundiales con 13 años y continuó haciéndolo en décadas venideras. Su nombre también es sinónimo de éxito en el mundo del kite-surfing. Robby además incluye en su repertorio el stand up paddle surfing (o surf a remo), demostrando que donde un hombre encuentra una limitación, otro encuentra una oportunidad.

Biography
