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Degeneración macular: Esperanza para los enfermos

Se están buscando maneras en todo el mundo para contrarrestar la degeneración macular y prevenir la posible ceguera de las personas afectadas. Investigadores de Graz están trabajando actualmente en el desarrollo de nanoestructuras para reemplazar células sensoriales destruidas.

En el caso del daño causado por la degeneración macular, se perdió la funcionalidad de las células visuales, pero no las demás estructuras implicadas en el proceso visual, como explicó Rainer Schindl del Instituto de Biofísica de la Universidad Médica de Graz. Este es un rayo de esperanza para muchos biofísicos y médicos. Los enfoques anteriores intentan restaurar la agudeza visual implantando pequeños chips. Para Rainer Schindl y sus colegas de la Universidad Johannes Kepler de Linz, la Universidad de Erlangen-Nuremberg, el ITN sueco Campus Norrköping y la Universidad de Praga, esto no es una opción, sino que quieren intentarlo a través de nanoestructuras sensibles a la luz que se inyectan en el ojo humano.

Ahora, por primera vez, las nanoestructuras se han producido a partir de pigmentos de color cuya “estructura tridimensional permite un contacto superficial fino y sin precedentes con las células biológicas”. En el futuro, se utilizarán como receptores de luz artificial en el ojo y estimularán el aparato visual de tal manera que la percepción de la luz vuelva a ser posible.

Si podemos inyectar estas nanoestructuras, que se acoplan firmemente a las células nerviosas, directamente en el ojo humano, entonces tenemos un estimulador con cada molécula de pigmento individual y podríamos mejorar significativamente el resultado visual en comparación con los sistemas de chips anteriores”, dijo Schindl.

Soporte por gafas especiales

En experimentos iniciales con células aisladas (publicadas en la revista “Nature Communications”), fue posible estimular eléctricamente los nuevos nanocristales mediante un haz de luz corto intensivo. La visión de los investigadores es que las gafas ahora recogen la información de imagen del entorno del paciente, la transforman en un haz de luz intensificado y la transmiten de forma inalámbrica como un comando de estimulación a las nanoestructuras del ojo usadas artificialmente.

Schindl está trabajando con Eric Glowacki de la Universidad de Linköpings en Suecia y Ute Schäfer del Hospital Universitario de Graz para la Neurocirugía en la optimización de estos semiconductores orgánicos para activar específicamente las células nerviosas de la retina. Sin embargo, según el investigador, todavía se necesita paciencia antes de que esto pueda ayudar a los afectados. Se han realizado pruebas previas en “cultivos celulares indiferenciados”. Ahora es necesario probar qué tan bien estos nanocristales “pueden estimular las células ganglionares del ojo para la transmisión de estímulos al cerebro”.